El Cablebús de la Ciudad de México cumple cinco años en 2026 consolidado no solo como una alternativa rápida y económica para las periferias, sino también como uno de los sistemas de transporte más seguros de la capital.
Desde su inauguración en julio de 2021, la primera línea que conecta Indios Verdes con Cuautepec ha demostrado que la innovación en infraestructura puede ir de la mano con la seguridad y la eficiencia urbana. Actualmente, la CDMX cuenta con tres líneas operativas y proyecta extender la red hacia zonas como el Ajusco, Álvaro Obregón, Magdalena Contreras, Tláhuac y Milpa Alta.
Datos oficiales obtenidos por Reporte Índigo a través de la Plataforma Nacional de Transparencia revelan que, en estos cinco años, el Cablebús ha registrado apenas dos robos sin violencia, uno en 2023 y otro en 2025, ambos en áreas de estacionamiento. Esto significa un promedio de 0.4 asaltos anuales, una cifra que contrasta fuertemente con otros sistemas de transporte masivo en la capital.
Para ponerlo en perspectiva:
– En 2025, el Metro de la CDMX abrió 1,420 carpetas de investigación por robos con y sin violencia, un promedio de 3.8 casos diarios.
– El Metrobús registró 429 carpetas, equivalente a 1.1 casos diarios.
– Los microbuses sumaron 232 carpetas, con un promedio de 0.6 casos diarios.
Este bajo índice de incidentes en el Cablebús no solo mejora la percepción de seguridad, sino que también contribuye a la productividad y competitividad urbana al ofrecer un traslado eficiente y confiable para miles de usuarios, muchos de ellos trabajadores que dependen de una movilidad ágil para acceder a oportunidades laborales y educativas.
La Secretaría de Obras y Servicios de la CDMX destaca que el Cablebús es una apuesta innovadora para transformar la movilidad urbana y reducir desigualdades sociales, especialmente en zonas con alta densidad poblacional y acceso limitado a servicios. Así, este sistema no solo conecta puntos geográficos, sino que también impulsa la inclusión y el dinamismo económico.
Para ciudades como Puebla, que planean implementar sistemas similares, el ejemplo del Cablebús capitalino es un referente claro de cómo la infraestructura estratégica puede mejorar la calidad de vida, fortalecer la seguridad y fomentar un entorno urbano más ordenado y competitivo.
En un contexto donde la movilidad impacta directamente en la productividad y el bienestar de las familias tradicionales, contar con opciones seguras y eficientes como el Cablebús es un paso fundamental para consolidar ciudades más conectadas y prósperas.



