Este jueves 11 de junio de 2026, después de dos horas de marcha sobre la calzada de Tlalpan, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) vio impedido su avance hacia el Estadio Ciudad de México por un bloqueo policial instalado casi en la intersección con División del Norte.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) desplegó una barrera con una grúa, un camión de caballería, dovelas de concreto y cientos de elementos equipados con material antimotines y extintores, cerrando la circulación sobre la avenida.
Miles de maestros permanecieron a varios metros del bloqueo, donde un contingente de personas vestidas de blanco formó una valla humana para limitar el paso. Para evitar confrontaciones, la CNTE decidió mantenerse a distancia de esta “barrera humana de funcionarios vestidos de civil”.
Los dirigentes, a través de un megáfono, aseguraron: “No vamos a caer en la confrontación”. Además, un cordón de seguridad integrado por maestras y maestros encabezó la movilización, pidiendo verificar que no se incorporaran personas ajenas al movimiento. Cerca del bloqueo, un grupo del llamado bloque negro permaneció atento.
Durante la protesta, organizaciones solidarias solicitaron a la “valla de paz” que se retirara, pero las personas vestidas de blanco se negaron y respondieron con gritos de “¡Queremos paz!”.
La marcha inició horas antes, partiendo desde la calzada de Tlalpan a la altura de Tasqueña, con la intención de llegar al Estadio Ciudad de México antes del arranque del Mundial de Futbol. La movilización fue encabezada por dirigentes de la Sección 22 de Oaxaca, Yenny Aracely Pérez; de la Sección 14 de Guerrero, Elvira Veleces; de la Sección 34 de Zacatecas, Filiberto Frausto; y de la Sección 9 de la Ciudad de México, Pedro Hernández, en el marco del undécimo día de su huelga nacional.
Al avanzar, los manifestantes corearon consignas como “¡Cuidado con Guerrero, estado guerrillero!” y “¡Claudia, entiende, la educación no se vende!”, mientras avanzaban lentamente para permitir la incorporación de más profesores.
A la altura de la estación Las Torres del Tren Ligero, otro grupo de organizaciones sociales se sumó a la movilización. En ese punto, se realizaron pintas con la leyenda “+130,000 desaparecidos” en el exterior de la estación, en contraste con el ambiente festivo del Mundial, donde aficionados con playeras de México y Sudáfrica disfrutaban del evento.
La suspensión de algunas rutas de transporte público y el cierre vehicular desde el cruce con Churubusco dificultaron la llegada de algunos maestros a la marcha.
Este bloqueo y la interrupción de la circulación evidencian la tensión entre el derecho a la manifestación y la necesidad de mantener la movilidad y el orden en la ciudad, especialmente en días clave para la actividad económica y social como el inicio del Mundial. La eficiencia en los traslados y la conectividad urbana son esenciales para preservar el dinamismo comercial y la productividad que requieren las familias y trabajadores de la capital.



