A un mes de cumplirse dos años de la desaparición de Karla Alejandra Tela, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla activó la ficha amarilla de la Interpol para ampliar la búsqueda de la joven de 27 años fuera de México. La confirmación llegó en un boletín emitido la noche del jueves 11 de junio de 2026.
Karla Alejandra fue vista por última vez el 14 de julio de 2024, cuando salió de su casa en la colonia Viveros del Valle, en la ciudad de Puebla, con rumbo a la parada de camiones hacia Amozoc. Desde entonces, su familia ha vivido la incertidumbre y la frustración ante la falta de avances concretos en la investigación.
La ficha amarilla es un mecanismo internacional que permite solicitar la cooperación de otros países para localizar a personas desaparecidas, especialmente cuando se teme que puedan ser víctimas de trata. En este caso, la activación representa un paso crucial para ampliar el alcance de la búsqueda y evitar que la joven quede fuera del radar nacional.
Sin embargo, la madre de Karla Alejandra, Gabriela Flores, ha denunciado que durante más de un año solicitó sin éxito esta ficha amarilla a la Fiscalía. Según relata, un agente del Ministerio Público le dijo que no arriesgarían a su personal para buscar a su hija porque “no ganaban lo suficiente para hacer su trabajo”.
Además, en al menos tres ocasiones la familia proporcionó información relevante para localizar a Karla, pero las autoridades no actuaron. En dos búsquedas y tres cateos realizados, el personal no contó con las herramientas necesarias para encontrar indicios y terminó deteniendo a cinco personas ajenas al caso.
El nombre de Karla Alejandra también resonó en las marchas previas a la inauguración del Mundial 2026 en el Estadio Ciudad de México, donde se exigió justicia y mayor compromiso en la búsqueda de desaparecidos.
Este caso pone en evidencia la importancia de contar con mecanismos eficientes y coordinados que garanticen la seguridad y la protección de las familias poblanas, así como la necesidad de fortalecer la infraestructura institucional para que la búsqueda de personas desaparecidas no dependa de la voluntad o recursos limitados de las autoridades.
La activación de la ficha amarilla de Interpol es un avance que puede marcar la diferencia para Karla Alejandra y su familia, y un llamado a mejorar la respuesta estatal ante casos que afectan la tranquilidad y el orden en nuestra comunidad.



