En los últimos cinco meses, las tarifas de hospedaje temporal en la Ciudad de México se dispararon hasta en un 900% ante la expectativa del Mundial de fútbol, afectando directamente la movilidad económica y la accesibilidad para trabajadores y visitantes.
En la llamada Ciudad Central —que incluye las alcaldías Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo y Benito Juárez—, colonias como Roma Norte reflejan el impacto más severo. Un departamento de dos habitaciones que a inicios de 2026 se rentaba en 40 mil pesos para el periodo del 10 de junio al 20 de julio, ahora se oferta en 400 mil pesos.
Este fenómeno no es aislado: en el corredor Reforma, viviendas que hace cinco años se rentaban en 12 mil pesos mensuales, hoy alcanzan los 103 mil pesos bajo esquemas de espacios compartidos.
La dinámica de precios varía según la cercanía al Estadio Ciudad de México:
– En colonias como Viveros de Coyoacán, Cafetales y Pedregal de Santa Úrsula, departamentos sencillos comienzan en 49 mil pesos.
– Residencias de cuatro recámaras pueden superar el millón de pesos para el mismo periodo.
Sin embargo, esta escalada de precios ha comenzado a afectar la ocupación. Hacia el cierre de mayo, la baja demanda frente a tarifas estratosféricas obligó a los anfitriones a aplicar descuentos para evitar pérdidas operativas.
Por ejemplo, en Pedregal de Santa Úrsula y La Candelaria, las tarifas bajaron hasta un 20%, pasando de 72 mil a 40 mil pesos en habitaciones y de dos millones a 1.6 millones en residencias completas.
Este ajuste refleja un equilibrio necesario entre la expectativa de ganancias y la realidad del mercado, recordándonos que la movilidad económica y la competitividad urbana dependen también de una oferta accesible y eficiente para todos los actores involucrados.


