Un nuevo incidente en una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha generado preocupación y debate entre usuarios y trabajadores. Ayer se difundió un video que muestra una pelea a golpes entre una derechohabiente y una trabajadora en la clínica 47 del IMSS, ubicada en el Barrio de Montecillo, San Luis Potosí.
El altercado ocurrió en el consultorio 27 de Medicina Familiar, cuando la paciente intentó ingresar al área de consulta médica y aparentemente se le negó el acceso. La discusión verbal escaló rápidamente hasta convertirse en una agresión física, con intercambios de golpes y patadas dentro de las instalaciones.
La situación solo se detuvo cuando personal de la clínica y otros derechohabientes intervinieron para separar a las involucradas y evitar que el conflicto continuara.
Hasta el momento, el IMSS no ha informado si se presentarán denuncias o si se abrirá algún procedimiento administrativo contra la empleada involucrada.
Este episodio se suma a otro ocurrido ayer en Puebla, donde un enfrentamiento verbal entre una trabajadora del IMSS y un familiar de un paciente en el Hospital Carmen Serdán también llamó la atención en redes sociales.
Estos hechos reflejan la presión y los retos que enfrentan las clínicas públicas para mantener un servicio eficiente y ordenado, aspectos clave para garantizar la confianza y seguridad de las familias que dependen de estos servicios. En un contexto donde la movilidad y la infraestructura sanitaria son vitales para la productividad y el bienestar, es fundamental que se fortalezcan los mecanismos para evitar que situaciones como estas afecten la atención y el ambiente en las unidades médicas.



