Este jueves 11 de junio de 2026, Ricardo Salinas Pliego fue uno de los protagonistas en la inauguración de la Copa 2026, celebrada en el Estadio Azteca, un evento que reunió a miles de aficionados y que estuvo marcado por un ambiente de fiesta y expectativa.
El empresario, conocido por su influencia en los medios y su postura crítica hacia la actual administración, llegó acompañado de su esposa y fue invitado por Mikel Arriola, comisionado de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), para presenciar el partido inaugural entre México y Sudáfrica.
Su presencia generó reacciones encontradas entre los asistentes: mientras algunos lo ovacionaron y lo llaman “el próximo presidente de México”, otros expresaron su rechazo con insultos. En redes sociales, los videos de su llegada se viralizaron rápidamente, reflejando esta polarización.
En días recientes, Salinas Pliego ha lanzado duras críticas contra Claudia Sheinbaum y el gobierno, cuestionando el manejo del país, señalando presuntos vínculos con el narcotráfico y criticando la organización del Mundial en la Ciudad de México. En la mañana del jueves, en su cuenta de X, escribió: “Bueno pues, ya es hora de mi cita con México ¡Vamos a ganar, México!”.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió a estas críticas acusando a Salinas Pliego de promover protestas violentas previas al Mundial, aunque aclaró que no tiene pruebas para vincularlo directamente con las manifestaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
“Lo digo de manera muy responsable: Cómo es que un empresario que utiliza su televisora contra el gobierno de México llama a la violencia porque eso es lo que dice ahí”, señaló Sheinbaum, quien aseguró que la gente apoya al gobierno y que la inauguración está garantizada, sin caer en provocaciones.
Este episodio refleja la tensión política que rodea a un evento que, más allá del deporte, se convierte en un escenario para debates sobre liderazgo, orden y el rumbo del país. Para la ciudad de México y sus habitantes, la Copa 2026 representa también una oportunidad para mostrar eficiencia en infraestructura y movilidad, aspectos clave para mantener la competitividad urbana y el dinamismo económico.



