Este viernes 19 de junio de 2026 se cumplen casi seis meses desde que comenzaron los ataques atribuidos al llamado tirador de la Vía Atlixcáyotl en Puebla, un caso que sigue sin resolverse y que mantiene en alerta a la ciudadanía y autoridades.
Desde el primer incidente, ocurrido el 12 de enero, cuando un menor de 12 años fue herido por un disparo en la mandíbula al bajar de una camioneta, hasta el más reciente registrado hoy en Plaza W, se han reportado al menos 11 ataques con proyectiles en vehículos que circulaban por esta importante vialidad.
A pesar de la gravedad y la frecuencia de estos hechos, la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) no ha recibido denuncias formales de todas las víctimas. Según Alfredo Erazo, fiscal especial en alta incidencia delictiva, la víctima número 10 había manifestado su intención de denunciar, pero hasta ahora no se ha presentado ninguna denuncia oficial. De las 11 agresiones conocidas en redes sociales, solo seis han derivado en denuncias formales.
Entre los ataques más recientes destacan:
– El 27 de mayo, un matrimonio fue atacado mientras circulaba cerca de las Torres JV, recibiendo al menos dos impactos en su Jetta gris. Ese mismo día, otra camioneta fue agredida a la altura del restaurante Ozzu.
– El 29 de mayo, un joven encontró un proyectil incrustado en el asiento de su vehículo sin resultar herido.
– El 30 de mayo, dos jóvenes, Karla y Leila, fueron atacadas mientras estaban atrapadas en el tráfico cerca de las Torres JV.
– En junio, un Ford Mustang 1975 recibió un impacto cerca del tanque de combustible en la zona del Tecnológico de Monterrey.
– La madrugada del 16 de junio, un médico fue víctima del tirador y se convirtió en la sexta persona en presentar denuncia formal.
A pesar de estos hechos, no hay personas detenidas ni se ha confirmado la identidad del o los responsables. Las autoridades mantienen abierta la posibilidad de que el agresor opere desde algún edificio de la zona, según informó el 2 de junio Francisco Sánchez González, secretario de Seguridad Pública estatal, quien también señaló que el tirador habría utilizado inicialmente balines y luego un arma de fuego calibre nueve milímetros.
Jonathan Sánchez Vargas, maestro en Criminología, advierte que la falta de avances y la aparente dilación en las investigaciones alimentan la percepción de impunidad y la idea de que no hay una estrategia clara de inteligencia para resolver el caso.
Mientras tanto, las autoridades estatales y municipales han reforzado la vigilancia en la Vía Atlixcáyotl y continúan con diligencias para localizar al responsable, en un esfuerzo por garantizar la seguridad y la tranquilidad de las familias y trabajadores que transitan por esta arteria clave para la movilidad y la actividad económica de Puebla.
Este caso pone en evidencia la importancia de contar con una infraestructura urbana segura y eficiente, que permita a los ciudadanos desplazarse sin temor y contribuya al dinamismo comercial y la competitividad de la ciudad. La vigilancia y la pronta acción de las autoridades son esenciales para proteger la propiedad privada y el orden, valores fundamentales para la estabilidad de nuestra comunidad.



